Así afecta el calor extremo a tu e-bike


Atención a las situaciones extremas

Los rangos de temperatura de uso son, como casi siempre, orientativos. Porque, como comentábamos al principio, la temperatura de nuestro motor depende de la ventilación y disipación de calor y, por supuesto, de la intensidad de usoSi estamos pedaleando a una temperatura cercana a los límites máximos de temperatura de un motor, no será lo mismo si lo hacemos llaneando u optamos por una ruta en la que estamos haciendo subidas largas y de mucha inclinación.

Tampoco será igual si utilizamos el modo más ahorrador o si vamos utilizando la máxima potencia del motor. Si combinamos ambas cosas es probable que consigamos que nuestro motor diga “basta” aunque estemos en los rangos de temperatura ambiental recomendados.

Otra cosa poco recomendable es parar a comer algo y dejar nuestra bici a pleno sol. Motores y baterías presumen de estar bien aislados, pero no conviene arrancar el pedaleo con una temperatura de motor ya elevada desde el comienzo.

Con calor extremo, la bici parada también sufre

Todos los fabricantes nos recomiendan temperaturas de almacenaje de la batería. Y tendemos a pensar que eso no se aplica a nuestra bici. Pero lo cierto es que nuestra bici no deja de ser un contenedor de la batería. Guardar una e-bike en un cobertizo, garaje o trastero con temperaturas extremas es una muy mala idea. También es poco recomendable dejarla en una terraza en la que le pueda dar el sol, por muy tapada que esté.

Y es que la mayoría de fabricantes recomiendan que las baterías se “almacenen” a temperaturas moderadas. Por ejemplo, BOSCH recomienda entre 10º y 40º centígrados. Esa temperatura es fácilmente superable en algunos trasteros de azotea, en casetas de jardín y en muchas terrazas en las que incide el sol directamente.

Otros fabricantes como Fazua o Shimano nos dan mucho más margen (de hasta 60º) si la batería va estar sin uso poco tiempo. Pero si la batería no se va a usar durante un mes o más nos recomiendan irnos a franjas de entre 10 y 20º. Así que si vas a irte de vacaciones largas y no te llevas la ebike… piensa bien dónde la guardas durante el tiempo que estés fuera.

Menos autonomía

Ningún fabricante nos ha cuantificado de forma exacta la pérdida de rendimiento que puede tener una bici eléctrica cuando la temperatura se acerca a sus límites de uso (tanto de frío como de calor), pero todos coinciden en que en los extremos los motores y baterías operan de forma más ineficiente y la autonomía de cualquier ebike puede verse afectada.

Como todo lo que tiene que ver con la autonomía, esa “pérdida” dependerá de muchas circunstancias como los modos usados, los desarrollos utilizados, el desnivel, etc.

Piensa en tu e-bike… y piensa en ti

Como habrás visto, en general, las e-bikes están preparadas para funcionar en días de calor intenso siempre y cuando no las llevemos al límite. Algo parecido ocurre con tu cuerpo. Hacer ejercicio intenso con temperaturas extremas no es lo recomendable.

En resumen, podemos montar en e-bike con temperaturas muy altas, pero los motores, baterías y nuestro propio cuerpo nos recomiendan hacerlo con cautela.





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